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CREATIVOS CUADRÚPEDOS

CREATIVOS CUADRÚPEDOS

Mucho se ha hablado en los últimos años de los profundos cambios que está viviendo nuestro sector. Sin embargo, he leído pocas cosas sobre la adaptación de las personas que trabajamos en él; cómo hemos incorporado a nuestro día a día nuevos procesos, adaptándonos a estructuras diferentes, asimilando los nuevos hábitos de consumo de las personas y enfrentándonos a una sociedad en la que los avances tecnológicos han modificado formas de ser, comportamientos y rutinas. Soy de los que piensa que el creativo publicitario, al fin y al cabo, es y siempre seguirá siendo creativo en esencia, pase lo que pase. Pero al mismo tiempo creo que para trabajar, aprender y desarrollarse en este sector hoy en día ya no vale solo con tener las actitudes y aptitudes que hace 10 años se nos presuponían.

Hoy, en un sector como éste tener la mentalidad de ayer no sirve. Está más que claro que vivimos una segunda revolución industrial, una especie de nuevo renacimiento, en la que las cosas buenas y enriquecedores superan sin ningún tipo de dudas a todas las molestias que los cambios profundos pudieran ocasionarnos.  Sólo si asimilamos y nos adaptamos a esta nueva realidad en el que nos encontramos inmersos seremos capaces de disfrutar, aprender y continuar creciendo. Si no, únicamente encontraremos obstáculos y problemas que acabaran por apartarnos y nos obligarán a renunciar, pensando que es el sector el que se equivoca y no nosotros. Es precisamente esta adaptación al nuevo entorno la que ha ido creando un perfil de creativo publicitario que, sólo en esencia, coincide con el de antes pero que en realidad está a años luz en cuando capacidades, autoaprendizaje, adaptación al cambio y aptitudes. Yo los llamo creativos cuadrúpedos porque se sustentan sobre cuatro pilares fundamentales y necesarios hoy en día para desarrollarse y formar parte del sector.  Pilares que además de potenciarnos profesionalmente influyen también en nuestro desarrollo personal. Estas son las características de esos nuevos cuadrúpedos.

1. Capacidad para crear conceptos “Higgs”

La capacidad para generar conceptos que solucionen problemas de comunicación es algo que se presupone a un creativo publicitario desde el inicio de los tiempos. Tanto si esos conceptos se traducen en palabras como en imágenes. Esta es la piedra roseta de la publicidad y lo ha sido siempre. En realidad es uno de los pilares que no ha cambiado en cuanto a esencia. La única diferencia es que hoy esos conceptos es necesario que sean como el “Bosón de Higgs” de los conceptos. Es decir capaces de construir marcas y generar campañas manteniendo unidos a una gran disparidad de medios, plataformas y formatos. Que tengan la capacidad de vivir y crecer un un entorno multimedia y cambiante. Recuerdo todavía como los conceptos que antes se pensaban para un spot en televisión funcionaban en ese anuncio, pero en la gran mayoría de ocasiones era complicado llevarlos a otros medios. Y no digo nada cuando apareció internet y se empezaban a “adaptar” a la red las campañas nacidas para tele. Se hacían auténticas chapuzas, porque ese concepto solucionaba un audiovisual pero era incapaz de adaptarse al resto.

2. Capacidad para generar storytellings transmedia

Somos creadores y contadores de historias. Siempre lo hemos sido. Lo único es que hoy esas historias que parten de conceptos de comunicación, en la gran mayoría de ocasiones se deben contar utilizando multitud de medios. Es lo que se ha denominado “transmedia” y que profesionales como Dani Calabuig conocen a la perfección.  Como bien dice Dani, “transmedia es la manera de contar historias en el siglo XXI”, donde lo digital y la búsqueda de experiencias inmersivas está a la orden del día por parte de los consumidores. Transmedia no quiere decir que esa  historia que te cuento se replique una y otra vez a lo largo de un sinfín de formatos. Ese es el gran error. Un storytelling transmedia debe poder desarrollarse a través de dos, tres o diez medios y cada una de esas piezas del puzzle debe cumplir su función dentro de la narrativa. Por ejemplo lo que un audiovisual te cuenta es parte de una historia que una acción de street marketing o una aplicación móvil complementan. Hoy las campañas tienen mucho de transmedia. Y los consumidores esperan vivir experiencias diferentes con cada uno de los medios, todos ellos cumpliendo un objetivo de comunicación y dando forma a un mismo concepto.

3. Clara orientación tecnológica y digital.

No entiendo cómo la tecnología ha entrado de lleno en la vida de millones de personas y cómo hoy todavía existen creativos que no se interesan por tener unos mínimos conocimientos digitales y ni tan ni siquiera un interés por los avances tecnológicos que surgen a diario. Hoy, todo, absolutamente todo es digital. Las revoluciones de muchos países empezaron en plataformas sociales; el smartphone es una prolongación de nuestro ser;  la industria del entretenimiento sufre su momento más convulso provocado por el desarrollo tecnológico; la gente twittea su estado de ánimo tras un polvo, o se hace fan de una marca de cocina esperando conseguir nuevas recetas que solucionen su día a día… Es por tanto fundamental no sólo tener nociones o formación digital para aportar soluciones a necesidades reales sino también mostrar interés por los avances tecnológicos que surgen en nuestro entorno, porque la sociedad cada vez acaba adaptándolos con mayor rapidez. Haz una prueba. Si tu primo de 15 años utiliza con sus amigos una aplicación móvil de la que nunca has oído hablar, deberías empezar a preocuparte.

4. Voluntad emprendedora

Emprender debería estar en nuestro ADN. La capacidad de autoaprendizaje, la motivación para generar ideas más allá del ámbito meramente publicitario, la curiosidad por buscar nuevos modelos de negocio incluso dentro de tu propia empresa, no sólo enriquecen sino que se hacen necesarios para el buen funcionamiento. La figura del “intraemprendedor” es cada vez más visible en el seno de empresas con mentalidad abierta y versátil, porque ayuda a crecer y destacar en un entorno social en el que las soluciones a un problema son prácticamente  infinitas. Es vital mantener despierta la mente generando ideas y proyectos que van más allá de la comunicación comercial, porque hacen que esa motivación y ese aprendizaje se aplique también al día a día. El sentido y el gusto por la innovación deben ser parte de nosotros y tendrían que configurar el perfil de alguien inmerso en la comunicación del siglo XXI. A todos aquellos que están dando sus primeros pasos en la profesión les digo que hay que dejar de pensar como “creativo publicitario” para simplemente pensar como “creativo”, a secas. Esa voluntad ayuda sin duda al crecimiento profesional, pero sobre todo enriquece el ámbito personal de cada uno de nosotros.

Es probable que encontréis más factores que son imprescindibles para el perfil de un creativo. Incluso puede que no estéis de acuerdo con esta visión. Es sólo una reflexión de lo que, a grandes rasgos, he ido viendo a lo largo de todos estos años en los que el sector está viviendo su particular renacimiento. Aunque a muchos les pueda parecer lo contrario.

Etiquetas: creativos, storytelling,

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